El grupo financiero PHH, especializado en el ámbito hipotecario y automovilístico, ha dado por anulada la compra por la que General Electric (GE) y Blackstone pretendían tomar su control, después de que los bancos se negaran a financiar una operación que ascendía a 1.800 millones de dólares. La firma de inversión privada Blackstone no ha sido capaz de conseguir la financiación necesaria para consumar la operación, lo que se ha interpretado en los mercados como un síntoma más de que la crisis crediticia seguirá afectando a la economía estadounidense al menos durante los primeros compases del 2008.