El Gobierno nipón ha pronosticado que la economía de Japón crecerá un dos por ciento en el año fiscal 2008, que concluye en marzo de 2009, gracias al repunte de la inversión en capital y el aumento de la demanda interna. El Ejecutivo japonés cree que en el próximo ejercicio fiscal el Producto Interior Bruto (PIB) del país crecerá debido a la demanda privada y estabilidad de precios, mientras que el sector empresarial seguirá siendo sólido y los hogares mejorarán de forma moderada. El gobierno prevé un crecimiento económico en términos nominales del 2,1 por ciento, por delante del crecimiento real del 2 por ciento, una muestra de que Japón puede haber dejado atrás las presiones deflacionistas.