La economía japonesa ha crecido entre enero y marzo a un ritmo anual del 2,4 por ciento, tres décimas por debajo de lo previsto. El consumo interno ha sido el motor de la segunda eocnomía del mundo en este primer trimestre del año, ya que supone el 55 por ciento del Producto Interior Bruto del país, tras crecer un 0,9 por ciento, dos décimas más de lo esperado.
Asimismo, las exportaciones se han incrementado un 3,3 por ciento frente al 0,9 por ciento las importaciones, lo que ha supuesto el mayor margen de comercial favorable a Japón en cinco trimestres. El Producto Interior Bruto nipón ha aumnetado así por noveno trimestre consecutivo, tras aumentar un 0,6 por ciento entre enero y marzo con respecto al período octubre-diciembre de 2006. Las multinacionales japonesas se han beneficiado durante este período del encarecimiento del euro y el dólar frente al yen, que permite que sus productos sean más baratos en los puntos de venta en sus principales mercados extranjeros. Sin embargo, el último indicador del PIB muestra que la economía japonesa crece a un ritmo más lento de lo previsto.