La economía española podría crecer en torno al 1,5% este año y por debajo de esta tasa en 2009, mientras que la tasa de paro repuntaría al 11% el próximo ejercicio, según el último 'Informe Económico-Financiero' de la Asociación Española de Banca (AEB), publicado hoy. El informe destaca que en España, la caída del ritmo de crecimiento iniciada con el "ajuste" del mercado inmobiliario, está viéndose "agravada" por el endurecimiento de las condiciones monetarias, el repunte de los precios y un entorno internacional menos propicio. Así, indica que las perspectivas apuntan hacia una "intensificación" de dicha tendencia que daría lugar a una menor capacidad de creación de empleo y un "rápido" aumento del paro.
"El ajuste del mercado de la vivienda está llevando a una desaceleración de la actividad y del empleo más intensa y profunda de lo esperado", subraya la AEB que, no obstante, matiza que la economía española cuenta con elementos que le permitirán "atenuar y acortar" esta fase de ajuste, como los resultados "sólidos" de las empresas, la inversión en equipo o un sector financiero "rentable y competitivo". Inflación en el 5,5% en verano Junto con el menor crecimiento y el aumento del paro, la AEB señala que la tasa de inflación podría llegar al 5,5% este verano, aunque indica que, posteriormente, podría reducirse al 3% el año que viene, siempre que se estabilicen los precios de la energía y de los alimentos y que se "eviten" los efectos de 'segunda ronda'. Al mismo tiempo, apunta que las cuentas públicas podrían mostrar un déficit del 2% del PIB y agotar, prácticamente, el margen de los estabilizadores automáticos. Además, prevé que es poco probable que se reduzca de forma significativa la necesidad de financiación de la economía española, que seguirá en niveles próximos al 10% del PIB. Por todo ello, la AEB apuesta por corregir los desequilibrios existentes mediante una política macroeconómica destinada a políticas de oferta y no de demanda, y advierte de que las medidas de "carácter discrecional" puede comprometer la estabilidad presupuestaria en el medio y largo plazo.