La economía alemana se contraerá mucho más bruscamente de lo previsto este año y hay razones para albergar un cauto optimismo sobre el año que viene, según el instituto de análisis RWI.  Este organismo realizó una drástica revisión a la baja en sus expectativas económicas para 2009 y ahora estima que el Producto Interior Bruto se contraerá un 6,4%, frente a la proyección anterior de marzo de una caída del 4,3% durante 2009.  Para 2010, prevé que la mayor economía de Europa se recuperará ligeramente, y el PIB crecerá un 0,2% frente al crecimiento del 0,5% previsto en marzo.