La confianza del consumidor ha retorcedido de 47,4 a 47,3 en abril, su primera caída en dos meses. En abril del año pasado el índice alcanzó el nivel más alto desde junio de 1990, cuando alcanzó los 50 puntos, pero desde entonces ha marcado una tendencia a la baja. Una confianza económica por debajo de 50 se interpreta como una muestra del pesimismo de la mayoría de los consumidores.