En Telefónica declinaron comentar la decisión del regulador
, aunque fuentes próximas a la operadora apuntaron que esta destinará unos 1.000 millones de euros en el despliegue de red de fibra óptica hasta 2010 y recordó que cualquier restricción en dicho despliegue podría desembocar en una menor inversión. Un analista de BPI señalaba que es una noticia negativa para Telefónica porque sugiere un posible cambio de actitud del regulador del sector hacia el grupo presidido por César Alierta.Telefónica ha sido objeto de críticas por parte de sus competidores en el mercado español y de una multa de 152 millones de euros por parte de la Comisión europea por un presunto abuso de posición dominante.