La Comisión Europea (CE) ha concedido hoy a España 2,7 millones procedentes del Fondo europeo de ajuste a la globalización, para ayudar a unos 600 trabajadores del sector del automóvil cuyo despido es "consecuencia directa" de la deslocalización de la producción a países terceros. También del aumento de las importaciones de vehículos y sus componentes en la Unión Europea (UE), así como de la reducción del peso de la Unión en el mercado de la producción automovilística.