La Comisión Europea ha autorizado dos medidas por las que las autoridades locales y regionales italianas podrán entregar hasta 500.000 euros a cada compañía que presente dificultades debido a la crisis y conceder ayudas en forma de garantías. Ambas medidas afectan sólo al periodo 2009-2010 y forman parte del plan italiano de reactivación económica. El Ejecutivo comunitario entiende que estos mecanismos respetan las normas comunitaria temporales sobre ayudas públicas, adoptadas para ampliar el margen de actuación de los países de la UE durante la crisis y facilitar el acceso a la financiación. Asimismo, recuerda que estos apoyos extraordinarios sólo pueden aplicarse a empresas que no estaban en dificultades antes del 1 de julio de 2008.