La cifra es un 35% inferior a la previsión de enero del organismo, que apostaba por un aumento de la demanda mundial de petróleo de 2 millones de barriles diarios. "Se trata de la mayor revisión a la baja que hemos tenido sobre el crecimiento de la demanda desde los atentados del 11 de septiembre" en Estados Unidos, señala Lawrence Eagles, director de la división de mercado del petróleo de la AIE. Uno de los principales motivos de la caída es el fuerte descenso de la perspectiva de crecimiento económico en Estados Unidos.