La compañía finlandesa Kone, uno de los mayores fabricantes mundiales de ascensores y escaleras mecánicas, acusó la multa impuesta hace unos meses por la Comisión Europea (CE) y redujo su beneficio neto un 48,3% entre enero y septiembre respecto al mismo período de 2006. La rentabilidad de la compañía se situó en los 79,7 millones de euros (112,8 millones de dólares), frente a los 154 millones de euros (218 millones de dólares) registrados el año anterior, indicó hoy la empresa en un comunicado. En febrero, Bruselas impuso a Kone una multa de 142 millones de euros (201 millones de dólares) por considerar que había violado la legislación europea sobre competencia al pactar precios y repartirse el mercado con las empresas Otis, Schindler, ThyssenKrupp y Mitsubishi, que también fueron sancionadas.