Indra ha terminado el primer semestre del año con un beneficio atribuido de 74,77 millones de euros, lo que supone una mejora del 20,5% respecto a igual periodo de un año antes, cuando ganó 62,03 millones de euros. Además, la contratación del grupo ha mejorado un 67% hasta los 1.316 millones de euros, lo que representa un 67% más y las ventas han sido un 59% superiores hasta los 1.122 millones de euros. La cartera de pedidos totalizó 2.263,7 millones de euros, un 33% más. Indra ha elevado su previsión de crecimiento para el conjunto del año hasta el rango del 10,5%-11% sobre los datos pro forma (Indra más Azertia y Soluziona) del mismo periodo del año anterior.