En los últimos meses, se ha producido una ralentización que afecta a las economías emergentes, con China a la cabeza. Los últimos datos de PIB del país redujeron en dos décimas su previsión, hasta el 7,5%, poniendo en peligro su objetivo de crecimiento para 2013.

La importancia de los datos económicos chinos se hace notar en toda la región del sudeste asiático, como en Indonesia, miembro del G20 y que actualmente, es la 16ª economía mundial, con un PIB de más de 900.000 M $.

Indonesia, con más de 237 millones de personas, es el cuarto país más poblado del planeta. Su economía tiene una estructura parecida a la del gigante asiático, donde el sector servicios representa un 45,3% del PIB, seguido de la industria (40%) y el sector primario (14%). Contrariamente, la agricultura es el principal receptor de mano de obra, con un 44,3% de la población, lo que destaca su condición de país emergente, dadas las grandes condiciones de crecimiento (materias primas, fuerza laboral…), que, a pesar de ello, incrementan las desigualdades sociales.

El crecimiento del país ha seguido en la última década a un ritmo del 6%, a pesar de seguir una lucha constante contra el desempleo, la corrupción y la inflación.

Sus principales industrias son el petróleo, gas natural, la industria textil y la minería, las cuales se han visto resentidas debido a que sus principales socios exportadores (EEUU, Japón y China) han reducido la demanda, afectando sobremanera a las previsiones del país, clave en la reducción de sus previsiones.

La última semana, el Banco Central de Indonesia decidió el día 11 de julio subir los tipos de interés medio punto (hasta el 6,5%), superando las previsiones de un cuarto de punto. Esta medida

restrictiva espera reducir la inflación, situada en tasa interanual por encima del 5,9% a fecha de junio. Sin embargo, puede tener efectos negativos en el tipo de cambio, que afecten a su balanza comercial, la cual registra dos meses consecutivos negativos.

En el gráfico adjunto, se puede ver la progresiva depreciación de la rupia indonesia respecto al euro hasta mediados de 2009, fecha en la cual el BCE anunció que absorbería toda la deuda de los países europeos. Cabe destacar que la recuperación de los niveles de crecimiento de Indonesia pasan por la recuperación de las exportaciones.

Cambio EUR/IDR


Por otro lado, el Jakarta Stock Exchange Composite, principal índice del país, reaccionó con una subida del 2,8% ante esta noticia, señal que los inversores ven con buenos ojos esta decisión por parte del Banco Central. Durante el año 2013, el mercado ha seguido una tendencia alcista llegando a rozar los 5250 p. Sin embargo, las decisiones de la FED, la incertidumbre en la que se encuentra inmersa Europa y las rebajas de crecimiento de China y sus problemas bancarios, han sido determinantes en la corrección que ha sufrido el mercado, llegando a principios de julio a niveles de enero de este año.

El retroceso que ha sufrido el índice desde su último impulso, hace ahora un año ha sido superior al 61,8%, lo que nos puede indicar que, en el medio plazo puede retroceder el 100% del impulso. Sin embargo, vemos como se establece un claro soporte en los 4346 puntos, por lo que vigilaríamos nuestras posiciones en este nivel, aclarando que hasta que no se rebase y teniendo en cuenta los datos fundamentales, podríamos estar solo ante una corrección de la tendencia alcista en la que se encuentra el país.

Jakarta Stock Exchange Composite



Por tanto, queremos dejar constancia que Indonesia es un país con amplio recorrido que se ha visto afectado por las condiciones globales de la economía, pero continua siendo una de las principales apuestas de los inversores extranjeros. Creemos que su estructura productiva como su tejido industrial son jóvenes y en constante crecimiento y son la base fundamental para el impulso del país.

Para terminar, adjuntamos una prueba de la confianza de los inversores es la siguiente comparativa de los principales índices donde se aprecia la progresiva descorrelación con uno de los principales índices chinos, el Shangai Composite.


Fuente: www.bloomberg.com