Iberia pedirá a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que la exima de lanzar una OPA sobre la aerolínea resultante de la fusión entre Clickair y Vueling, en la que la compañía presidida por Fernando Conte contaría, junto con sus socios en Clickair, con una participación del 40%. Teniendo en cuenta la 'ley de OPAS' Iberia estaría obligada a lanzar una oferta de compra sobre la totalidad de la compañía, dado que contaría previsiblemente con una participación superior al 30% en el grupo resultante de la fusión. No obstante, la CNMV ya ha recibido solicitudes como ésta en otros casos, el más reciente el de la fusión entre Campofrío y Smithfield Foods, que ha estado precisamente condicionada a la no presentación de una OPA.
La fusión entre ambas aerolíneas se realizará mediante una ampliación de capital por parte de Vueling a la que acudirán los accionistas de Clickair. Así, Iberia y el resto de accionistas de Clickair alcanzarían una participación del 40%, frente al 14% que quedaría en manos de Inversiones Hemisferio y los demás accionistas de Vueling. El 46% restante seguiría cotizando en Bolsa, para que el valor pueda tener liquidez. Las dos 'low cost' deberían cerrar "en cuestión de días" el acuerdo para iniciar los trámites para la fusión, después de que ambas compañías hayan llegado a un acuerdo "de fondo" sobre los temas principales y sólo falten por concretarse algunos detalles. Posteriormente, las aerolíneas tendrán que presentar un informe a la Comisión Nacional de Competencia (CNC) con una descripción de la operación y de la aerolínea resultante, para que ésta se pronuncie sobre la existencia o no de una posición dominante en el mercado. Además, Vueling, que cotiza en Bolsa, deberá comunicar sus intenciones a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que a su vez también tendrá que autorizar la operación para que después ambas compañías puedan iniciar los trámites de fusión. El proceso debería durar aproximadamente un año, teniendo en cuenta factores como los derechos de despegue y aterrizaje --'slots'--, que se negocian cada seis meses.