El fabricante automovilístico estadounidense General Motors va a suprimir unos 1.200 empleos en su planta de Oshawa, en Canadá, a partir de enero de 2008, debido principalmente a un baja de la demanda de sus camionetas armadas. GM va a reducir a sólo dos el número de equipos de trabajo en esta planta de Ontario. La mayor parte de la producción está destinada al mercado estadounidense, donde las ventas de estos vehículos de alto consumo de combustible están en descenso desde hace cuatro o cinco años, afectados por el aumento de la gasolina.