Aunque la compañía ha experimentado un repunte en el EBITDA, está por debajo de las expectativas por culpa de la debilidad en el negocio de infraestructuras de gas.

La falta de recuperación en el negocio de electricidad en España es otro de los motivos que ha provocado unos resultados peores, que no han sido compensados por la sorpresa positiva en el negocio de gas liberalizado gracias a los mayores volúmenes y al mayor margen minorista.

El beneficio neto se sitúa significativamente por debajo de expectativas como consecuencia del registro del deterioro contable por posible salida de negocios. En términos de comparación habrían crecido 7,8% y 32,8% respectivamente.

Se aprecia una menor generación de caja operativa, el cobro de las desinversiones realizadas han permitido reducir significativamente los niveles de endeudamiento hasta el 39,5% frente al 44,4% que registró la compañía en 2017.

Desde Renta 4 no esperan novedades en la conferencia a la espera del plan estratégico que se presentara los próximos meses. Se prevé una reacción negativa de la cotización con un precio objetivo de 19,90 euros.