Ford confirmó el domingo que ha vendido su filial sueca de Volvo a la china Geely Automobile Holdings Ltd.  por 1.800 millones de dólares, en un acuerdo que supone un hito para la boyante industria automovilística china.
Ford espera que el acuerdo se complete en el tercer trimestre, una vez que se cumplan todos los trámites regulatorios.
El fabricante de coches estadounidense seguirá cooperando con Volvo en varias áreas después de que la venta se haya completado, con el objetivo de asegurar una transición cómoda, pero no mantendrá ninguna propiedad sobre Volvo. Ford seguirá proveyendo a Volvo durante un periodo con componentes de vehículos y Volvo seguirá proveyendo a Ford también con componentes durante un tiempo.