La agencia de calificación Fitch ha revisado las perspectivas de Telefónica y de su filial O2 a largo plazo a negativa desde estable.

Al mismo tiempo, la agencia ha afirmado la IDR en tanto en 'A-'. La agencia también confirmó la calificación de deuda senior no garantizada de los bonos emitidos por Telefónica Europe BV en 'A-' y las acciones preferentes de Telefónica Finanzas EE.UU. LLC a 'BBB-' y de corto plazo de Telefónica IDR en 'F2'.

El cambio en la perspectiva refleja la preocupación por el posible impacto en el apalancamiento y flujo de caja libre, una economía doméstica débil y la posible desaceleración en los mercados laborales en general.

Fitch considera que la perspectiva en negativa e indica un cierto grado de precaución en el corto plazo por la capacidad de la compañía para reducir el apalancamiento.

Clasificaciones de Telefónica están respaldadas por su escala, la diversificación, la fuerte pre-FCF de distribución y la gestión financiera disciplinada. Los factores limitantes incluyen una debilidad de la economía nacional, una política de distribución que en el corto que plazo favorece el reparto de dividendos y que deja poco espacio para la reducción de la deuda total, y en el corto plazo, las presiones de flujo de caja debido a la adquisición de espectro.