El grupo energético alemán E.ON obtuvo un beneficio de 8.396 millones de euros en 2009, más de seis veces los 1.283 millones de euros de 2008, gracias a extraordinarios por 3.500 millones procedentes de las desinversiones en generación para cumplir las exigencias de la Comisión Europea, los intercambios de activos de yacimientos de gas con Gazprom y la venta de la sociedad Thüga.
 De no contabilizarse estos extraordinarios ni los del ejercicio anterior, el beneficio neto se habría situado en 5.328 millones, un 5% menos que en 2008, en la línea de lo previsto. Con este rendimiento, el grupo ha decidido distribuir un dividendo de 1,5 euros por acción que sitúa el 'pay out' en el 53,6%.

La compañía, que adquirió varias centrales de generación de Endesa y su negocio europeo, factura ya 1.346 millones en España, donde se consolidó como cuarta mayor eléctrica. El beneficio bruto de explotación (Ebitda) en el país se situó en 227 millones, mientras que las inversiones ascendieron a 275 millones.

En total, la eléctrica presidida por Wulf Bernotat obtuvo un Ebitda de 13.526 millones, un 1% más, pese a que los ingresos cayeron un 6%, hasta 81.817 millones, tras la venta de de 815.900 millones de kilovatios hora (kWh).

Las inversiones ascendieron a 11.994 millones, la mitad de los 26.236 millones del ejercicio anterior, mientras que los ratios de deuda se contuvieron ligeramente. El pasivo actual es de 3,3 veces el Ebitda, mientras que en 2008 era de 3,4 veces.

En la partida de inversiones, destacaron el esfuerzo en generación eléctrica, redes y exploración de gas, así como el desarrollo de energías renovables y, en concreto, la construcción de parques eólicos en Estados Unidos y la puesta en marcha de los primeros proyectos solares.

Para 2010, la compañía espera que el beneficio de explotación (Ebit) se mantenga o aumente hasta un 3%, al tiempo que el beneficio neto al margen de extraordinarios se sitúe en niveles similares a los de 2009. Estos resultados se lograrán a pesar de que el grupo ha dejado de percibir beneficios por cerca de 1.000 millones relacionados con la venta de activos.

NUEVO CICLO COMBINADO EN ESPAÑA.

Por otro lado, la compañía anuncia que E.ON España pondrá en marcha a mediados de este año el ciclo combinado de Algeciras, de 800 megavatios (MW), con el que elevará su potencia en el país de 3.400 MW a 4.200 MW. "Nuestro objetivo es consolidar nuestra posición para convertirnos en uno de los principales agentes en el sector energético español", afirma.

La filial presidida por Miguel Antoñanzas cuenta en el país con tres centrales hidráulicas (Navia, Picos y Aguayo), con tres ciclos combinados (Tarragona, Escatrón y Bahía de Algeciras) y con cinco plantas términas de carbón (Cercs, Escucha, Puertollano, Puente Nuevo y Los Barrios).

En el negocio de comercialización de electricidad, su comercializadora en el mercado libre tiene unos 20.000 clientes empresariales, mientras que la sociedad encargada de suministro de Tarifa de Último Recurso (TUR) a clientes domésticos cuenta con una cartera de 580.000 clientes residenciales.