Endesa ha registrado un beneficio neto de 1.255 millones de euros durante el primer semestre del año, lo que supone una caída del 28,5% por ausencia de extraordinarios. Estas cuentas están en línea con las previsiones de los analistas, que había vaticinado una ganancia de 1.261 millones de euros.
No obstante, si la comparación se realiza en términos homogéneos, sin tener en cuenta los resultados extraordinarios del primer semestre de 2006, que suman 641 millones, el beneficio crece un 11,9%. Entre los resultados no recurrentes contabilizados el año pasado figura el reconocimiento de los sobrecostes de la generación extrapeninsular del periodo 2001-2005, que ascendió a 227 millones (más 31 millones de intereses), lo que tuvo un impacto de 197 millones en el beneficio neto. Además, se incluyeron 148 millones por la aplicación de la legislación fiscal italiana al inmovilizado de Endesa Italia. Este capítulo tuvo un efecto positivo de 118 millones en el beneficio. Los efectos fiscales de la fusión de Elesur con Chilectra (170 millones) tuvieron un impacto positivo en el resultado de 101 millones, y se contabilizaron 260 millones por desinversiones, con un efecto en el beneficio de 225 millones. Por el contrario, los resultados del primer semestre de 2007 son recurrentes en su práctica totalidad, ya que sólo incluyen 7 millones por factores extraordinarios. En este contexto, el beneficio bruto de explotación (EBITDA) aumentó el 1,83% (8,4% en términos homogéneos), hasta 3.831 millones, mientras que los ingresos se situaron en 10.373 millones, lo que supone un retroceso del 2,15%. La producción de electricidad se redujo el 0,9%, hasta 92.403 gigavatios/hora, mientras que las ventas crecieron el 3,5% y se situaron en 112.158 gigavatios/hora. Endesa invirtió 1.790 millones entre enero y junio, de los que 1.559 millones fueron inversiones materiales. La deuda de la compañía ascendía, al término del primer semestre, a 20.312 millones, el 2,4% más que al cierre de 2006. Sin embargo, el ratio de apalancamiento (relación entre deuda y fondos propios) se sitúa en el 124%, frente al 124,5% registrado al concluir el pasado ejercicio. Por áreas de negocio, España y Portugal aportaron el 69,6% del beneficio neto, el resto de Europa el 16,4% y Latinoamérica el 14%. El beneficio en España y Portugal creció el 19,8% en términos homogéneos, hasta 873 millones, a pesar de la moderada evolución de la demanda y de la reducción de los precios del mercado mayorista. Endesa invirtió 1.140 millones en España y Portugal en el primer semestre, de los que 519 millones se destinaron a mejorar la distribución. En Europa, el beneficio neto ascendió a 206 millones, un 1,5% más en términos homogéneos, pese a la significativa caída de la demanda. Por el contrario, el beneficio neto obtenido en Latinoamérica se redujo el 6,9% (también en términos homogéneos), hasta 176 millones por las diferencias de cambio y la desfavorable evolución de las compañías no consolidadas.