Los tests de stress a los que se enfrenta la banca europea esta primavera establecen para España un escenario adverso en el que la economía del país se decrecería un 1% en 2011.

Además, la contracción aumentaría de cara a 2012, con una caída del PIB del 1,1%.

Además, la tasa de desempleo alcanzaría el 21,3% yen 2011  el 22,4% en 2012, según los informes de la Autoridad Europea Bancaria (EBA por sus siglas en inglés).

Respecto a la inflación, la EBA estima que los precios subirían en los próximos dos años un 1,5% y un 1,4%, mientras que en una situación adversa aumentarían nueve décimas en 2011 y caerían dos décimas en 2012.