La jornada comenzaba con subidas moderadas y todo parecía indicar que terminaríamos la semana en positivo.
Sin embargo tras el vencimiento de opciones y futuros del Dax y Eurostoxx 50 todo se ha dado la vuelta y por fin lo mercados han decidido tomarse algo más en serio todo el cúmulo de noticias negativas que han salido a la luz.
 
La pasmosa pasividad de un mercado al que poco han importado el rescate de Portugal y previsible segundo rescate de Grecia ha terminado hoy y hemos visto una prima de riesgo que de nuevo se ha disparado. El escándalo de Strauss-Kahn ha vuelto a poner en primera plana los problemas de deuda periférica y los inversores no han esperado para vender ante la posibilidad de que se produzcan noticias negativas este fin de semana con un mercado cerrado que les dejaría sin margen de maniobra.

Tampoco han ayudado la rebaja del rating de Cataluña por parte de S&P, los rumores que corren por España sobre más deuda oculta que saldrá a la luz tras las elecciones si hay un cambio importante en los gobiernos autonómicos, o la rebaja de rating de Grecia por parte de Fitch. Esto podría ser un movimiento puntual ante la nueva oleada de preocupación por los países periféricos donde además se especula sobre nuevas necesidades de capital por parte de Irlanda, aunque técnicamente esta bajada es diferente dado que, en el caso del Ibex rompe a la baja el soporte de los 10.250 puntos. A destacar, en este sentido, el cierre de las acciones del Banco Santander que pierden los 8 euros, nivel que había ejercido de soporte durante los últimos meses. Esto podría darnos la pauta para un comienzo de tendencia bajista aunque no hay que olvidar que seguimos ante un mercado que aguanta estoicamente cualquier aluvión de noticias negativas que le lleguen. Lo principal para el mercado español será evitar, como ha venido haciendo hasta ahora, el efecto contagio del resto de países con problemas.