El crudo ha subido este martes a un máximo histórico por encima de los 81 dólares por barril, fortaleciéndose a partir de los temores sobre una posible restricción del suministro en el próximo invierno en Estados Unidos. Los huracanes y otros riesgos para el abastecimiento, la contracción en los inventarios estadounidenses de crudo, y el flujo de fondos hacia los mercados energéticos procedentes de las bolsas han alimentado la recuperación de los precios del petróleo. Esa recuperación ha llevado los precios del crudo estadounidense a nuevos máximos durante cinco sesiones consecutivas.