El índice de desempleo en Estados Unidos se mantuvo en el 4,6% de la fuerza laboral en agosto, un mes en que la economía tuvo una pérdida neta de 4.000 puestos de trabajo, informó hoy el gobierno. El Departamento de Trabajo indicó que, después de una ganancia neta modesta de 68.000 empleos en julio, la economía tuvo el mes pasado la primera reducción del empleo desde agosto del 2003. El dato contrastó con las expectativas de los analistas que habían calculado que la economía tendría en agosto una ganancia neta de 100.000 puestos de trabajo.
La inesperada disminución del empleo podría sumarse a los argumentos para que la Reserva Federal, que ha mantenido una política monetaria restrictiva desde junio del 2006, promueva una baja de las tasas de interés. El índice de desempleo en agosto se mantuvo en el mismo porcentaje que en julio básicamente porque casi 600.000 personas abandonaron la fuerza de trabajo. En Estados Unidos el "desempleo" no cuenta a todas las personas que podrían estar trabajando pero no encuentran empleo, sino a las personas que, habiendo perdido su empleo cobran el subsidio por desempleo, y "buscan activamente" un nuevo trabajo. Si las condiciones ofrecidas, ya sea por bajos salarios, falta de beneficios de asistencia médica y vacación pagada, u horarios son inconvenientes y las personas dejan de buscar empleo, desaparecen de la estadística o, como expresa el gobierno "dejan la fuerza laboral". La caída en el empleo en agosto es el indicio más claro hasta ahora de que la recesión iniciada hace 18 meses en el sector inmobiliario y las turbulencias de los mercados financieros están teniendo un impacto más amplio en la economía. En Estados Unidos el gasto de los consumidores representa el 67% del producto interior bruto (PIB), y ese gasto está directamente vinculado al empleo.