El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio ha cerrado con una caída del 1,59 por ciento, hasta los 16.158 puntos, a pesar del impulso de Wall Street en la última jornada. La razón de este mal tono hay que buscarla en el comportamiento negativo del sector bancario e inmobiliario. Por su parte, el Topix, que reúne todos los valores de la primera sección, se ha dejado un 1,70 por ciento y termina el día en los 1.569 puntos.