El Fondo Monetario Internacional (FMI) calcula que el total de las depreciaciones y provisiones por pérdidas crediticias asumidas por la banca mundial ascenderá a 2,3 billones de dólares (1.7 billones de euros), lo que supone medio billón de dólares menos que su anterior estimación. De hecho, el 'Informe de perspectivas económicas' de la institución internacional considera que los bancos habían asumido a finales de 2009 dos terceras partes de esta cantidad, prevista para el conjunto del periodo 2007-2010.