El euríbor, el principal indicador para el cálculo de hipotecas, cerró hoy el mes de marzo con un nuevo mínimo histórico (1,215%), el duodécimo de los últimos trece meses, lo que repercutirá en las hipotecas contratadas hace un año que se revisen en abril con descuentos de cerca de 600 euros anuales.
El dato de marzo, que deberá ser confirmado por el Banco de España en los próximos días, coloca el indicador siete décimas por debajo de la tasa del mismo mes de 2009 (1,909%), cuando se situó en su tasa mensual más baja desde marzo de 2004 (2,055%). En los últimos tres meses, el euríbor ha seguido una racha bajista que se había interrumpido en diciembre, pero que retomó en enero y febrero, con los mercados conscientes de que, si bien lo peor de la crisis ha pasado ya, la recuperación podría ser más lenta de lo esperado.

Pero ¿a quén beneficiará esta caída? Nuevamente serán las hipotecas - o mejor dicho, sus tenedores- las que más lo noten. En concreto, con una hipoteca media de 120.000 euros, a un plazo de 25 años y con un diferencial de 0.80%, las familias pagarán 509 euros al mes. 41 euros menos que los 550 euros que pagaban en marzo de 2009.

En el caso de las hipotecas con revisión semestral, la caída será de sólo de 7 euros, y el recorte anual no llegará a 100 euros. El índice se acerca cada vez más al suelo fijado por la mayoría de los expertos en el 1,20%. Sin embargo, a pesar de que el índice continúa bajando, ha moderado sensiblemente su caída, ya que en lo que va de año sólo ha descendido en 0,03 puntos, frente al retroceso de 1,54 puntos que registró en los tres primeros meses de 2009.

A pesar de que el descenso será cada vez menor, los analistas subrayan que el retraso en la subida de tipos de interés, prevista para principios de 2011, permitirá al indicador alargar la senda bajista hasta el verano. A partir de esta fecha, consideran que el indicador podría mantenerse para comenzar a subir, salvo que se produzca algún hecho que afecte al mercado interbancario que modifique este escenario.

En este sentido, el sector ya ha comenzado a descontar la subida de los tipos de interés el próximo año, la retirada de las medidas de liquidez del Banco Central Europeo y los mayores requerimientos de capital.