Los consumidores españoles pagan cada año unos 1.000 millones de euros a través de la tarifa eléctrica para compensar el déficit tarifario acumulado desde el año 2000, que ronda los 10.000 millones de euros, y los intereses generados en ese periodo, según datos de la Comisión Nacional de la Energía (CNE). El organismo regulador calcula que 2007 se cerrará con un déficit tarifario (cantidad que se registra cuando los ingresos obtenidos de los recibos de la luz son insuficientes para pagar los costes del sistema eléctrico) inferior a los 1.000 millones de euros. El déficit de tarifa de 2006 ascendió a 3.046 millones de euros a los hay que restar entre 1.100 y 1.200 millones de euros por el importe de los derechos de CO2 asignados gratuitamente a las eléctricas el año pasado.