El crecimiento global es todavía robusto a pesar de la desaceleración que se produce en EEUU, según una presentación del consejero del Banco Central Europeo, Klaus Liebscher. A su juicio, "el impacto de la depreciación del dólar se ve moderada por la estructura comercial de Austria" y el "tipo de cambio aplaca el efecto de los precios del petróleo".