El coste medio de una crisis asciende a 880.000 euros para las grandes corporaciones, que de contar con un plan de preparación podrían ahorrarse hasta un 30% de los costes generados, según un estudio realizado por la firma estadounidense de comunicación y relaciones públicas Burson Marsteller. La inexistencia de un plan de crisis puede suponer un impacto mayor en términos de pérdida de beneficios y despidos, además de retrasar hasta dos meses la salida del escenario adverso. Según este estudio, elaborado con 200 entrevistas a directivos de las principales compañías europeas, sólo el 53% de las empresas posee un plan para hacer frente a un episodio de crisis.