El consumo de agua acentuó el pasado año la tendencia a la baja, con un descenso del 4%, hasta los 205 litros per cápita al día, excluyendo el sector agrícola, como consecuencia de la caída de la demanda en los ámbitos industrial y turístico en un marco económico desfavorable, según un informe de la consultora DBK. El valor de las ventas alcanzó los 2.930 millones de euros, lo que supuso un crecimiento del 1,4%, apoyado en el incremento de las tarifas de suministro. La congelación de los precios en algunas regiones permite anticipar, según DBK, un leve descenso del volumen de negocio en el presente ejercicio.