Kazumasa Iwata, uno de los dos vicegobernadores del Banco de Japón (BOJ), ha alertado sobre el efecto negativo que tendría en el país la desaceleración de las economías estadounidense y europea tras la crisis hipotecaria en EEUU. A su juicio, si la economía se ralentiza en EEUU y Europa "tendremos que ser cautelosos ante el riesgo de que se reduzca el crecimiento en Japón". Un freno de las economías occidentales perjudicaría a los exportadores nipones que obtienen importantes beneficios en EEUU y Europa, ayudados durante los últimos años por un yen barato.