Gas Natural ganó 320 millones de euros en el primer trimestre del año, lo que supone un incremento del 7,4% desde los 298 millones que logró en el mismo período del año anterior. El beneficio incluye la plusvalía por la venta de sus negocio en Italia por 168 millones y unas pérdidas de 170 millones por correcciones preliminares en los valores contables.

El beneficio recurrente de Gas Natural llegó a los 324 millones de euros, que supone un crecimiento del 32,8% desde los 244 millones de euros del primer trimestre de 2017. El resultado bruto de explotación (ebitda) llegó a los 1.053 millones de euros, por lo que aumenta un 2,7% desde el primer trimestre de 2017.

Las inversiones brutas hasta marzo se elevaron hasta los 533 millones de euros, con una variación respecto al mismo trimestre de 2017 del 60,5% desde los 332 millones. La compañía gasística catalana apunta que en este aspecto incluye también inversiones financieras.

La deuda neta se reduce un 14% hasta los 13.031 millones de euros desde los 15.154 del primer trimestre del año pasado. Gas Natural apunta en el hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que la compañía ha puesto el foco en “la generación de caja, en la mejora de la eficiencia y contención de las inversiones, apoyado por el crecimiento recurrente y el avance de los procesos de venta en marcha en Colombia, Moldavia y Kenia”.

La compañía que preside Francisco Reynés presentará durante la segunda mitad de junio de 2018 su nuevo plan estratégico entre 2018 y 2022, “centrado en la creación de valor y dirigirá la transformación de Gas Natural”.

Las acciones de Gas Natural en el Ibex 35 suben un 0,24% hasta los 20,76 euros por acción este jueves. En los últimos doce meses los títulos de la gasística se elevan un 5,4%, mientras que en el acumulado del año se revalorizan un 7,12%.