El consorcio bancario Nordea, líder en los países nórdicos y bálticos, será el primero en recibir ayuda del plan de rescate bancario lanzado por el Gobierno sueco a causa de la crisis financiera global. El Gobierno de Estocolmo confirmó hoy que aportará 5.000 millones de coronas suecas (462 millones de euros) a la ampliación de capital de 27.000 millones (2.500 millones de euros) de Nordea y que ese dinero procederá del fondo creado para apoyar a los bancos y no de los presupuestos estatales. El Estado sueco es el principal accionista de Nordea, con el 19,9 por ciento, seguido por el grupo finlandés Sampo, con el 14,4 por ciento. De acuerdo con el plan de rescate, Nordea deberá congelar las bonificaciones y los sueldos de los cinco directivos principales del consorcio este año y el siguiente.