El grupo químico estadounidense Dow Chemical procederá al cierre de determinadas plantas y a la reestructuración de otros activos con el objetivo de incrementar su eficiencia y reducir sus costes globales, lo que supondrá el despido de unos 1.000 trabajadores, aproximadamente un 2,3% de su plantilla, informó la compañía. La firma radicada en Midland asumirá una carga extraordinaria de entre 500 y 600 millones de dólares (339 y 407 millones de euros) en sus cuentas del cuarto trimestre en relación a las indemnizaciones y depreciación de activos. La compañía prevé que tras incurrir en estos costes extraordinarios, la reestructuración proporcionará a la compañía un ahorro anual de unos 180 millones de dólares (122 millones de euros).