¿Se acuerdan el enorme rifirrafe que en el verano y otoño de 2008 generaron las posiciones cortas en las Bolsas del mundo? ¿Recuerdan que los reguladores de Estados Unidos y de Reino Unido decidieron suspender temporalmente estas prácticas para evitar mayores descalabros en las cotizaciones? Y en este encuadre ¿recuerdan que muchos presidentes de otras tantas compañías cotizadas en la Bolsa española pusieron el grito en el cielo, se llevaron las manos a la cabeza, lanzaron exabruptos y se rasgaron las vestiduras al ver caer los títulos de sus compañías a plomo?
¿Recuerdan que Miguel Marín pidió públicamente que se prohíban las posiciones cortas en el actual escenario de inestabilidad financiera, ya que a su juicio perjudican al mercado e impiden la correcta formación de los precios? ¿Qué fue de estas prácticas y de su solución posible? En España, que es lo que nos preocupa y ocupa, ríen de ríen...sólo la obligación de comunicar a la CNMV posiciones cortas. En las últimas semanas han vuelto los cortos. Sacyr, Banco Popular, Bankinter, Sabadell, BME...son los ejemplos recientes de la declaración de posiciones cortas tanto en acciones como en divisas. Sólo jugando contra el euro, media docena de fondos anglosajones han obtenido una ganancia de 8.000 millones de euros.

El préstamo de valores comenzó como una práctica informal entre brokers cuando no disponían de suficientes títulos físicos para cerrar sus operaciones de venta, normalmente porque sus clientes los habían traspapelado o simplemente no los habían presentado en la fecha de cierre de la operación. Una vez que el broker los recibiese, éste los devolvería al broker que se los había prestado. Esta operativa no se ejecutaba bajo un acuerdo formal, y no se intercambiaban garantías. El préstamo de valores es hoy en día un negocio importante que se refiere a la práctica de mercado por la que una parte -el prestamista-, transfiere temporalmente unos títulos a otra parte -el prestatario-.

El tomador está obligado a devolver esos valores, en el momento en el que se le soliciten o al vencimiento acordado para ese préstamo. Durante el periodo de préstamo, el prestamista recibe del tomador unos activos, aceptados como garantía de dicha operación. De acuerdo con la legislación española y de conformidad a la normativa comunitaria, la titularidad plena sobre los valores “prestados” corresponde al tomador, cuya obligación consiste en la devolución de “títulos equivalentes”. Igualmente, el prestamista goza de titularidad plena sobre los activos que recibe del tomador como garantía de la operación, y su obligación consiste en devolver el equivalente a esa garantía. En España sin embargo, Iberclear, a través de su registro especial de operaciones de Préstamo de Valores, facilita, siempre que sea posible, que las acciones devueltas sean exactamente las mismas que fueron originalmente cedidas. El préstamo de valores juega hoy en día un papel fundamental en el correcto funcionamiento de los mercados de valores en todo el mundo. A pesar de ello, es poco conocido para aquellos fuera del mismo.

Y lo dicho, la CNMV se sumó el 22 de septiembre de 2009 a la iniciativa de otros supervisores internacionales para vigilar de cerca las operaciones de ‘short selling’ (ventas con acciones prestadas), que contribuyeron a la inestabilidad de los mercados de valores internacionales. El supervisor anunció a través de un comunicado que se va exigir a ‘cualquier persona física o jurídica’ que ostente posiciones cortas sobre acciones o cuotas participativas a que hagan pública cualquier posición de este tipo que exceda de este límite del capital social en una amplia lista de bancos, aseguradoras, y cajas de ahorro.

Una fuente de la CNMV aclaró que la obligación de comunicar esta operativa se refería a las posiciones cortas y subrayó que de lo que se trata es de hacer pública ‘cualquier operación en corto, incluido derivados, en la cual el inversor obtiene un beneficio si (la acción) baja’. El supervisor también explicó que deberán publicarse las variaciones de dichas posiciones, antes de las 19.00 hora local del día siguiente a su modificación, siempre que supongan un incremento de la posición corta o una disminución por debajo del umbral del 0,25 por ciento.

Ya saben que en los mercados internacionales la solicitud de bancarrota por parte de Lehman creó una gran incertidumbre debido a las posiciones abiertas que esta entidad mantenía en diferentes productos financieros con diversas entidades en todo el mundo. Estados Unidos y el Reino Unido decidieron prohibir la operativa a crédito en valores financieros para evitar que los especuladores hundan a empresas relacionadas con este sector. En EEUU se detuvieron las ventas al descubierto de 799 valores financieros.

Los cortos han vuelto a España, Grecia y Portugal. Pero pintamos una...mona.

Fuente: www.lacartadelabolsa.com