El banco de inversión estadounidense ha vendido su sede europea en la zona Canary Wharf de Londres al inversor irlandés Derek Quinlan y a Propinvest Holdings por 1.000 millones de libras (1.484 millones de euros). Se trata de la segunda transacción inmobiliaria más importante en la historia de Reino Unido. Citigroup pagó más de 700 millones de libras por el edificio en 2003