La entidad finaniera estadounidense, que prosigue en sus esfuerzos por evitar una de las mayores bancarrotas de las registradas en Estados Unidos, modera la 13,5% sus bajadas en la Bolsa de Nueva York, frente al 20% que llegó a caer en la preapertura de Wall Street. El anuncio de la próxima dimisión del máximo ejecutivo de la firma, Jeffrey Peek, ha incrementado las alertas de los inversores.