Un año después de que Pekín prohibiese a los comerciantes distribuir bolsas de plástico ultrafinas, por ser altamente contaminantes, China ha conseguido ahorrar el equivalente a 1,6 millones de toneladas de petróleo. Es de vital importancia acabar con este uso, ya que "todas las bolsas de las que se han prescindido este año equivalen a 1,6 millones de toneladas de petróleo", ha declarado el subdirector de la Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo (NRDC, sus siglas en inglés). Uno de los grandes problemas, dice el experto, es que "tardan unos 200 años en descomponerse, contaminan el suelo y las fuentes de agua, y si llegan a los ríos o al mar, pueden terminar con la vida de los animales y las plantas". El 1 de junio de 2008 entró en vigor en China una ley que vetaba la utilización de las bolsas ultrafinas, de menos de 0,025 milímetros de grosor y que se desgarran muy fácilmente, e impedía repartirlas gratuitamente a los clientes.