El Grupo Cajastur logró en el primer trimestre del año 2010 un beneficio neto atribuido de 53,7 millones de euros. Según la entidad, la gestión del negocio típico bancario, la positiva aportación de la cartera de participaciones y la mejora de la eficiencia, han permitido al Grupo incrementar los márgenes bruto y de explotación y mantener el beneficio neto atribuido, con una leve disminución del 1,1 por ciento. Además, la política de gestión de riesgos permitió reducir, en el primer trimestre, la tasa de morosidad en 15 centésimas, situándola en el 3,08 por ciento, entre las más bajas de las entidades de crédito. En cuanto a los niveles de solvencia, según el Grupo son "de los más elevados del sector", con un coeficiente de recursos propios de primera categoría del 12,7 por ciento, duplicando los requerimientos normativos, lo que supone un superávit de fondos propios de más de 860 millones.