Caja de Burgos obtuvo un beneficio consolidado neto de 12 millones de euros durante el primer trimestre de 2009, después de haber destinado al fondo de provisiones para insolvencias 15,7 millones de euros. En el mismo periodo de 2008, la entidad obtuvo 53,8 millones, pero Caja Burgos considera que el dato "no es comparable" porque se debió a la obtención de plusvalías en los mercados financieros. La caja reconoció un aumento de la proporción de impagos, "aunque a un ritmo inferior que la media sectorial". Así y según sus datos, la tasa de morosidad se situó en el 3,36%. Por otra parte, el volumen de negocio aumentó un 3% con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, alcanzando un activo total de 12.258 millones de euros