El presidente de EEUU, George Bush, ha asegurado que la intervención pública en los mercados "no sólo está justificada, es esencial" para evitar un daño mayor en la economía. Bush señaló que "debemos actuar ahora para proteger la salud económica de nuestra nación". Entretanto, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson, ha asegurado que el Gobierno gastará "cientos de millones de dólares" para responder a la crisis financiera. En una rueda de prensa, Paulson señaló que la administración elevará la intervención en el mercado inmobiliario, que considera la raíz de los problemas financieros de Estados Unidos, además de otras medidas.
El presidente de EEUU, George W. Bush, ha asegurado que la intervención pública en los mercados "no sólo está justificada, es esencial" para evitar un daño mayor en la economía. "Debemos actuar ahora para proteger la salud económica de nuestra nación", afirmó Bush, en una comparecencia flanqueado por el secretario del Tesoro, Henry Paulson, el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, y el presidente de la Comisión del Mercado de Valores, Chris Cox. Bush habló a la nación menos de una hora después de que Paulson diera algunos detalles del paquete de medidas que prepara el Gobierno, que incluye una intervención mayor en los mercados inmobiliarios para sanear los balances bancarios. El presidente apeló al Congreso para que apruebe "lo antes posible" el proyecto, que deberá ser delineado este fin de semana en conversaciones entre el Gobierno y los líderes legislativos, y pidió a los congresistas que no añadan "cláusulas controvertidas". En su declaración, el presidente destacó por un lado las dificultades extraordinarias a las que se enfrenta la economía estadounidense y, por otro, envió un mensaje de calma a los ciudadanos. Bush señaló que si el gobierno no actúa ahora, están en juego pérdidas de empleo "masivas", un desplome aún mayor del mercado de la vivienda y una destrucción de valor en las cuentas de jubilación de los estadounidenses. "La confianza en el sistema financiero es esencial para que la economía funcione sin problemas y recientemente esa confianza se ha visto sacudida", afirmó. El presidente recordó que el Gobierno garantiza los depósitos bancarios de hasta 100.000 dólares y enfatizó la fortaleza que ha demostrado la economía estadounidense durante su mandato, pese a los atentados del 11-S. "Esta acción conlleva riesgo" para el contribuyente, reconoció Bush, pero dijo esperar que el Gobierno recupere eventualmente su dinero. En la declaración que realizó antes que Bush, Paulson señaló que la administración usará "cientos de miles de millones de dólares" para comprar los activos vinculados a las hipotecas estadounidenses que lastran las cuentas de las instituciones financieras y que han provocado la quiebra de algunas de ellas.