La Comisión Europea difunde hoy sus nuevas previsiones económicas y, ante la persistencia de la incertidumbre en los mercados financieros, la fuerte desaceleración en EEUU y el empeoramiento de los indicadores, probablemente volverá a rebajar sus cálculos de aumento del PIB. En sus nuevos cálculos, el ejecutivo de la UE tendrá que reflejar el escenario global más pesimista derivado de las turbulencias financieras, al que se han sumado la subida imparable del crudo y el euro y el repunte de la inflación. En sus últimas previsiones interinas, publicadas en febrero, Bruselas ya recortó en cuatro décimas sus cálculos anteriores, al vaticinar un aumento del PIB en 2008 del 1,8% para los países del euro y del 2% para la UE.
Las proyecciones, referidas al periodo 2008-2010, incluyen estimaciones sobre aumento del PIB, evolución de la inflación, el desempleo y las finanzas públicas para la eurozona y la UE, así como para cada uno de los 27 Estados miembros. A principios de este mes, el Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajó al 1,4% en 2008 y el 1,2% en 2009 su estimación de crecimiento para la Unión Económica y Monetaria, unas cifras que la Comisión Europea consideró demasiado prudentes. Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) cree que la factura que tendrá que pagar Europa por la actual crisis será mucho menor que la de Estados Unidos y, por eso, decidió mantener en el 1,9% el avance del PIB este año en los quince países que comparten el euro. Previsiones para España En cuanto a España, es previsible que Bruselas confirme, como ya ha hecho el Fondo Monetario Internacional (FMI) e incluso el Gobierno español, que será una de las economías europeas más afectadas por la desaceleración. La Comisión ya recortó en febrero su previsión de crecimiento del PIB español para este año, hasta el 2,7%, un cálculo que sólo dos meses después parece demasiado optimista, después de que el FMI vaticine un avance de sólo el 1,8% y Madrid se conforme con el 2,3%.