La Comisión Europea autorizó hoy la compra del grupo bancario alemán Sal. Oppenheim por parte de Deutsche Bank tras constatar que la operación no tendrá un impacto negativo sobre la competencia en el mercado comunitario. La investigación del Ejecutivo comunitario puso de relieve que el solapamiento entre las actividades de Deutsche Bank y de Sal. Oppenheim en mercados como la distribución de fondos de inversión o la prestación de servicios bancarios privados es limitado y que, para todos los servicios y productos afectados, la entidad resultante de la operación seguirá teniéndose que enfrentar a una competencia eficaz.