La Comisión Europea autorizó hoy el régimen puesto en marcha por las autoridades irlandesas para rescatar al sector bancario mediante la creación de la Agencia Nacional de Gestión de Activos (NAMA, según sus siglas en ingles), encargada de gestionar los activos depreciados de las entidades financieras de Irlanda. Bruselas considera que, tanto el plan como las operaciones previstas en el mismo, se adecúan a las orientaciones permitidas en el marco de las ayudas de Estado tendentes a paliar una alteración grave de la situación económica de un Estado miembro. Este plan permitirá, según el Ejecutivo comunitario, abordar el problema de la calidad de los activos del sistema bancario irlandés y facilitar la vuelta a un funcionamiento normal del mercado financiero.