British Energy obtuvo al término de su ejercicio fiscal, que se cerró el pasado 31 de marzo, un beneficio neto atribuido de 335 millones de libras (422 millones de euros), un 28% menos que en 2007, debido al cierre temporal de dos de sus centrales nucleares. La compañía, la mayor generadora de electricidad del Reino Unido y propietaria de gran parte de sus plantas nucleares, se encuentra inmersa en un proceso de venta, en el que podrían estar interesadas algunas de las principales eléctricas europeas.