Banesto ha logrado un beneficio neto atribuido de 390,52 millones de euros en el primer semestre de 2007, lo que supera las previsiones de los analistas y supone una subida del 13 por ciento frente a lo logrado en igual periodo de un año antes. Estos resultados -que habrían crecido un 25,7 porciento si no fuera por los resultados extraordinarios que la venta de Urbis aportó el año pasado- se sustentan en el incremento del 27,2 por ciento de la actividad crediticia, así como en el aumento del 19 por ciento de los recursos gestionados de clientes.
A cierre de junio, Banesto había concedido a sus clientes créditos por importe de 70.699 millones de euros, el 27,2 por ciento más. Una partida en la que han destacado los préstamos al sector privado, especialmente los otorgados con garantía real, que incluyen las hipotecas y que han crecido un 26,2 por ciento, todavía con mucho vigor. El ratio de morosidad sigue mejorando en comparación con lo ocurrido hace un año, ya que ha pasado del 0,45 al 0,42 por ciento, a pesar de que la entidad reconoció al cierre del primer trimestre "retrasos" en los pagos de algunas hipotecas, debido a la subida de tipos, aunque sin embargo, se dijo entonces, que la situación no es preocupante. En cuanto a los recursos de clientes, a cierre de junio se elevaban a 74.717 millones de euros, con un incremento del 23,6 por ciento, en tanto que los activos totales gestionados por la entidad llegaban a los 90.100 millones, un 19 por ciento más. El margen de intermediación correspondiente a los seis primeros meses de 2007 se ha situado en 704,5 millones de euros, un 18,6 por ciento más, debido, entre otras razones, al buen ritmo del negocio, especialmente en pymes y empresas, dos de los focos principales del banco. La entidad ha logrado en este periodo unos ingresos de 333 millones de euros en concepto de servicios y seguros, un 7,7 por ciento más. Un margen impulsado especialmente por la actividad aseguradora, que ha crecido un 26,1 por ciento en comparación con el mismo periodo de 2006, hasta 45,8 millones, en tanto que las comisiones cobradas por servicios han crecido un 6,4 por ciento. Asimismo, dentro de las distintas operaciones financieras realizadas por el banco, la distribución de productos de tesorería a clientes sigue siendo uno de los principales motores, con un crecimiento del 7,1 por ciento, lo que, unido a lo anterior, ha llevado a un margen ordinario de 1.108,4 millones de euros, un 14,4 por ciento más que un año antes.