Los países en vías de desarrollo deberían recibir en 2009 mucho menos dinero de sus ciudadanos en el exterior y se prevé que los flujos de remesas de dinero caerán un 7,3% este año, indicó el lunes el Banco Mundial.  Hasta ahora las remesas han resistido relativamente bien si se les compara con otros flujos privados hacia los países en vías de desarrollo, tales como la inversión directa o de cartera. Sin embargo, existe un riesgo de que los países desarrollados que enfrentan crecientes tasas de desempleo vayan a endurecer sus fronteras si la crisis mundial continúa, señala el banco.  Hans Timmer, director del grupo de perspectivas para el desarrollo del Banco Mundial, sostuvo que existe el riesgo de que un alza en el desempleo provoque nuevas restricciones a la inmigración en los países de destino más frecuente.