El banco italiano Intesa-SanPaolo cerró el primer semestre del año con un beneficio neto de 5.359 millones de euros, frente a los 2.616 millones del mismo periodo del 2006, gracias a las plusvalías por las cesiones de Cariparma y Friuladria. El beneficio neto normalizado, excluyendo los componentes no recurrentes, aumentó un 6,6% en los seis primeros meses de este año, para situarse en 2.630 millones de euros. El resultado de la gestión operativa aumentó un 50%, hasta 4.939 millones de euros. Los resultado del primer semestre ponen de manifiesto "una marcha positiva, en línea con los objetivos del plan de empresa para 2007-2009", según un comunicado. El consejo de administración del banco aprobó además la fusión por incorporación de Eurizon Financial Group, en Intesa-SanPaolo, que controla el primero al cien por cien.