La compañía estadounidense de tarjetas de crédito ha reconocido que ve signos de que la ralentización económica en Estados Unidos empieza a hacer mella en el nivel de compra de sus clientes en ese país y en su capacidad para hacer frente a los pagos. Kenneth Chenault, presidente y consejero delegado de American Express, precisó a través de un comunicado que esa tendencia es más visible en los estados de California y Florida, los más afectados por la crisis inmobiliaria que atraviesa el país. American Express también anunció que en sus cuentas del cuarto trimestre anotará unas reservas adicionales antes de impuestos de 440 millones de dólares, para hacer frente al previsible empeoramiento de sus resultados.